El prototipo de la empresa española Marsi ha tenido éxito con Daniela, de nueve años. La compañía ha lanzado una campaña de ‘crowdfunding’ para financiar el desarrollo del exoesqueleto.

‘Por favor, ayúdanos a construir este robot, porque lo necesitamos […] Para caminar, para jugar, para bailar con una falda de ballet…” Palabras que resumen en un vídeo el deseo de varios niños en silla de ruedas que simplemente sueñan con poder hacer una vida normal. Hoy, una ilusión, pero con gran potencial de convertirse en realidad en poco tiempo. Un exoesqueleto creado por la empresa española Marsi Bionics tiene la clave. Sólo necesita recursos económicos para poder mejorar esta maquinaria, construir más unidades, someterlas a estudio clínico y comercializarlas para uso domiciliario. Con este objetivo, se presenta una campaña de ‘crowdfunding’.

Españoles crearon un exoesqueleto para ayudar a niños con paraplejía
Españoles crearon un exoesqueleto para ayudar a niños con paraplejía (Imagen de referencia).

¿Qué significaría un robot de estas características? Como señala Ana, la madre de uno de los pequeños, Álvaro, de tres años y con atrofia muscular espinal (AME): “Normalidad, que mi hijo pueda jugar con su hermano, que haga pipí o se lave las manos él solo, que pueda hacer todas las cosas que cualquier niño hace en su vida”. Cuando Ana le explica que el exoesqueleto que le permitiría realizar las mismas tareas que sus amigos existe, se emociona y rápidamente empieza a hacer planes: “Jugaremos al fútbol, correremos, iremos al parque…”.

Hace dos años “desarrollamos el primer exoesqueleto en el mundo para niños tetrapléjicos. Fue un hito, un gran avance que ha tenido reconocimiento científico e internacional, con ocho premios de entidades de prestigio, como Elsevier o euRobotics”, expone Elena García, ingeniera industrial, investigadora del CSIC y socia fundadora de Marsi (que significa caminar en esperanto) Bionics. El prototipo pasó la prueba de concepto en una niña tetrapléjica de 9 años en abril de 2013. A partir de ahí, “recibimos muchas llamadas de madres y padres con hijos con lesión medular interesados en comprar el robot”. Se calcula que en España hay 120.000 menores con diferentes patologías (parálisis cerebral, espina bífida, etc.) que les impiden caminar, 700.000 en Europa y unos 17 millones en todo el mundo.

“Misión milagrosa”

Dadas las expectativas, argumenta García, desde 2013 “estamos haciendo un esfuerzo sobrehumano para que este exoesqueleto deje de ser un prototipo de investigación y sea una realidad en las casas” de todos los niños afectados. “Marsi Bionics es la única compañía a nivel mundial que pretende comercializar exoesqueletos pediátricos”.

Españoles crearon un exoesqueleto para ayudar a niños con paraplejía
Españoles crearon un exoesqueleto para ayudar a niños con paraplejía (Imagen de referencia).

Hasta la fecha, los investigadores han desarrollado dos prototipos. El primero, el que se probó en 2013, y el segundo, el más pequeño del mundo, que incluye un sistema de equilibrio por el que no sería necesario ningún elemento adicional de apoyo. Tiene cinco motores por extremidad y “permitiría realizar giros sin la ayuda de nadie”. Al fin y al cabo, señala la investigadora, “los pacientes pediátricos no tienen suficiente fuerza y control torácico, tampoco en los brazos”. La batería es de litio, recargable, y con una autonomía de unas cinco horas.

Para los niños con enfermedades neurodegenerativas que no son capaces de caminar, “ofrecerles un aparato con el que lo consigan es un milagro, como devolver la vista a un ciego”, apunta Gustavo Lorenzo, médico neuropediatra del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Más allá de esta “misión milagrosa, esta tecnología va a movilizar las extremidades que por desuso se van a atrofiar e incluso a largo plazo podríamos hablar de una curación entre comillas pero real. Su columna se va deformando. Si somos capaces de que toleren este exoesqueleto en su casa el máximo número de horas estamos convencidos de que su columna va a sufrir mucho menos y eso va a conseguir que tengan mejor calidad de vida y mayor esperanza de vida”.

En busca de financiación

Para comprobar tales efectos, “son necesarios más aparatos para desarrollar ensayos clínicos con un número suficiente de pacientes que nos permita ver cómo va evolucionando la columna y si de verdad conseguimos que se retrase esa deformidad porque es lo que nos garantizará una mejoría y una curación en cuanto a mayor esperanza de vida”.

En definitiva, ahora que la tecnología es posible, “hay que hacerla llegar a la sociedad”, subraya García. “Hoy por hoy no hemos encontrado un mecanismo financiero que permita llevar a cabo este proceso de transferencia tecnológica”. Varias entidades de capital riesgo están interesadas en invertir cuando Marsi Bionics “esté madura para facturar”. Para ello, es necesario obtener antes el marcado CE y FDA de los exoesqueletos. Como son productos médicos, “tienen que cumplir una normativa de seguridad”, someterse a los ensayos correspondientes y “a una evaluación clínica de la mano de un hospital de referencia”. Todo este proceso, cuenta la investigadora, requiere una inyección cercana a un millón de euros, “de los cuales hemos conseguido 300.000″.

Esta cantidad irá destinada a dos proyectos. El primero, en el Hospital Infantil Universitario Sant Joan de Deu (Barcelona), donde ocho niños con AME utilizarán el robot en el servicio de rehabilitación durante tres meses. “Analizaremos el impacto y la funcionalidad del exoesqueleto en el entorno hospitalario”, argumenta García. El segundo experimento se llevará a cabo en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, pero el objetivo será hacer una evaluación clínica de un niño que usará esta tecnología en su casa durante un año. Para este propósito, hay cuatro candidatos, entre ellos Álvaro.

En cuanto a los 600.000 euros restantes, “esperamos obtenerlos de ayudas públicas del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y de esta campaña de ‘crowdfunding'”, explica la fundadora de Marsi Bionics. Para acceder a la financiación del CDTI, argumenta, “necesitamos ampliar capital social por lo menos hasta 100.000 euros”.

Para donar ingrese aquí.

Fuente: Elmundo.es